La Posidonia de Formentera

Si dices conocer Formentera -o te estás informando para ir a visitarla- y no sabes lo que significa la palabra Posidonia, déjanos decirte que todavía no lo sabes todo sobre Formentera. De hecho, desconoces algo muy importante para Formentera y sus aguas. La Posidonia está estrechamente relacionada con las playas de Formentera: la belleza, claridad, nitidez y espectacularidad de las aguas de la isla se la debemos a la Posidonia.


Posidonia Oceánica: la planta acuática estrella de Formentera, las Baleares y todo el Mediterráneo

A partir de ahora, el nombre de Posidonia debe quedar grabado en tu memoria cuando pienses en Formentera.

La Posidonia es una planta acuática que forma praderas submarinas desde la superfície hasta los 40 metros de profundidad. A más profundidad la cantidad de luz solar y energía que llega al fondo marino es tan débil que la Posidonia habitualmente no puede crecer.

La familia Posidoniaceae posee solamente 9 especies, algunas viviendo en lugares tan alejados como las costas de Australia. Las 9 especies de Posidonia identificadas son:

    • Posidonia angustifolia
    • Posidonia australis
    • Posidonia coriacea
    • Posidonia denhartogii
    • Posidonia kirkmanii
    • Posidonia oceanica
    • Posidonia ostenfeldii
    • Posidonia robertsonia
    • Posidonia sinuosa

Hace falta recalcar que la Posidonia no es una alga sino una planta superior, como lo son las miles de especies de plantas acuáticas existentes en el planeta, ya sean de agua dulce, salada, salobre, flotantes, semisumergidas o completamente sumergidas.

La familia Posidoniaceae está emparentada con otras familias de plantas acuáticas sumergidas de agua salada, con las que comparten aspecto y características, como son las familias Zosteraceae o Hydrocharitaceae.


Características de la Posidonia Oceánica

Planta de Posidonia de Formentera

La Posidonia es una planta terrestre que se adaptó al medio marino, por tanto comparte muchas similitudes con las plantas como tal, aunque ha modificado su estructura para poder vivir anclada en el lecho marino.

La Posidonia: un organismo milenario

Sabemos que la Posidonia tiene un crecimiento extremadamente lento (apenas un centímetro al año) y que la mayoría de praderas que vemos tienen varios siglos de antigüedad.

Sin embargo, en 2006 un estudio genético llevado a cabo en una pradera de Posidonia existente entre Ibiza y Formentera concluyó que la totalidad de la pradera de más de 8 kilómetros de largo era en realidad un sólo individuo cuya edad podría rondar los 100.000 años.

¿Puede haber un ser vivo en el planeta que tenga 100.000 años de edad? Sí, es posible: el genoma de la Posidonia es muy resistente a las mutaciones, y parte de su forma de reproducirse consiste en crear clones de sí mismo indefinidamente a través del crecimiento del rizoma (el «tronco»).

Por tanto, genéticamente podemos afirmar que se trata de la misma planta que se ha estado reproduciendo indefinidamente durante 100 milenios.


Partes de la planta

Posidonia de Formentera

La Posidonia es una planta acuática sumergida de agua salada que crece fijándose al fondo marino, prefiriendo terreno blando o arenoso. Normalmente no la vemos sobre roca a no ser que dicha roca ofrezca cierta porosidad o esté cubierta por lodo o arena.

El rizoma

Lo que definiríamos como el “tronco” de la planta se denomina rizoma, y es el núcleo a partir del cual se desarrollan las raíces hacia abajo y las hojas hacia arriba. El rizoma crece en horizontal como una telaraña, expandiéndose semienterrada sobre el fondo marino, pero lo hace a una velocidad extremadamente lenta: aproximadamente 1 centímetro al año.

Esto significa que para cubrir un metro cuadrado de arena sólo a base de crecimiento del rizoma, la Posidonia necesita de 20 a 50 años.

Las hojas

Las hojas de la Posidonia son caducas y la planta las pierde cuando llega el otoño. Crecen en primavera desde el rizoma, como cintas de entre uno y dos centímetros de ancho y hasta un metro de largo.

Tienen un color verde intenso durante la primavera y principios de verano, tornándose de color verde oscuro/marrón a medida que va avanzando el verano y la Posidonia es cubierta por algas, esponjas y otros organismos marinos. Las hojas mueren y la planta las elimina a principios de otoño.

Las flores y semillas

La Posidonia se reproduce mediante el crecimiento del rizoma, aunque desarrolla flores y también se multiplica mediante semillas. Sin embargo el número de semillas que germinan es escaso y las posibilidades de poder fijarse al lecho marino y no acabar arrastradas por el mar hacia la orilla son muy bajas.

Como vemos, la Posidonia, con las características propias de su adaptación al hábitat marino, tiene por tanto tallos y troncos, raíces, desarrolla flores, cambia sus hojas y como cualquier planta realiza la fotosíntesis, captando la luz del sol, el dióxido de carbono y los nitratos disueltos en el agua para combinarlos, obtener alimento y liberar oxígeno en el proceso.

 


La fotosíntesis de la Posidonia

Se denomina fotosíntesis al proceso mediante el cual las plantas con clorofila (terrestres o acuáticas) captan la luz solar para convertir el dióxido de carbono y el agua en hidratos de carbono de los que se alimenta la planta y oxígeno que se libera a la atmósfera.

Un esquema muy simple de cómo funciona la fotosíntesis es el siguiente:

 

Dióxido de Carbono (CO2) + Agua (H2O) + luz solar = Hidratos de Carbono (CH2O) + Oxígeno (O2).

 

La fotosíntesis que realiza la Posidonia es extremadamente eficiente: una hectárea de Posidonia produce 5 veces más oxígeno que una hectárea de selva tropical.

Para que te hagas una idea, en los meses de verano, -cuando la Posidonia recibe más horas de luz- libera 20 litros de oxígeno al día… ¡por metro cuadrado!

Eso a su vez significa que la Posidonia es una gran consumidora y fijadora de CO2, ayudando a combatir el cambio climático.

Si quieres ver en directo cómo una planta realiza la fotosíntesis y emite oxígeno por sus hojas, una buena manera es observar un acuario plantado, donde las condiciones controladas del agua y una iluminación intensa y adecuada hace que las plantas produzcan oxígeno a una velocidad de vértigo. Esta cantidad de oxígeno que producen las plantas es tan grande que el gas no tiene tiempo a disolverse en el agua de forma invisible y crea burbujas que suben a la superficie, convirtiendo el acuario a algo parecido a una burbujeante copa de champán.

Puedes ver este fenómeno en el siguiente vídeo:

El acuario del video anterior tiene unos 20 litros, o lo que es lo mismo 20 x 40 centímetros. Ahora imagínate las miles y miles de hectáreas de praderas submarinas de posidonia que rodean Formentera iluminadas por el sol y podrás comprender que las cantidades dióxido de carbono que consumen y oxígeno que liberan estas praderas al agua y el aire es del orden de varias toneladas cada día.

 


El ciclo vital de la planta

Hojas de Posidonia de Formentera

La Posidonia igual que el resto de plantas superiores que existen en el planeta, es sensible a los cambios estacionales y a lo largo del año pasa por diferentes fases de crecimiento, floración, pérdida de hojas e hibernación.

 

Otoño

Cuando la temperatura del agua y horas de luz solar empiezan a descender la Posidonia pierde hojas que se acumulan en el fondo marino cerca de las propias praderas que forma la planta.

Es en esta época cuando empieza la llegada de hojas muertas a las playas, con su característico color marrón oscuro.

En esta época es también cuando se produce la floración de la Posidonia, con flores discretas y poco vistosas, normalmente hermafroditas, que se fecundan en el agua. Las hojas que la planta pierde son sustituidas en esta época por las hojas nuevas, todavía en un estado muy inicial, que han estado formándose durante los meses de verano.

Invierno

Durante los meses de invierno la Posidonia se encuentra prácticamente en un estado latente, con el crecimiento detenido a causa de una menor temperatura del agua y un menor número de horas de luz. Con los temporales más intensos de los meses de invierno es cuando llegan las mayores cantidades de hojas muertas a las playas, arrastradas desde el fondo marino por las intensas corrientes, acumulándose en la orilla y en la arena.

Primavera

La planta empieza a activarse con la subida de la temperatura y el mayor número de horas de luz. Durante este periodo las hojas crecen exponencialmente hasta alcanzar longitudes cercanas a un metro.

Si tienes oportunidad de realizar alguna inmersión durante los meses de Mayo-Junio, podrás comprobar que las praderas de Posidonia tienen un color verde intenso y es cuando la planta presenta un aspecto más frondoso y vistoso.

También en primavera es cuando los frutos que fueron fecundados en otoño germinan, desplazándose sin rumbo por el fondo marino para, a la mínima oportunidad que tienen, desarrollar raíces y fijarse al lecho para crear nuevas plantas.

Verano

Durante los meses de verano es cuando se alcanza el máximo de horas de sol y temperatura del agua, lo que se traduce en una explosión de vida marina a todos los niveles. Para la Posidonia eso significa que muchos organismos marinos como esponjas, algas, briozoos, moluscos primitivos… se adhieren a sus hojas, limitando progresivamente la capacidad de estas de realizar la fotosíntesis y transformando el intenso color verde primaveral de las hojas nuevas en un color algo más apagado, y disminuyendo por tanto la vistosidad de las praderas.

Cuando se acerca el otoño esas hojas se desprenden, la planta desarrolla las flores y se repite el ciclo.

 


La Posidonia como base del ecosistema marino de Formentera

Posidonia de Formentera

Esta planta de aspecto simple es la base del correcto funcionamiento del ecosistema marino de Formentera y todas las zonas poco profundas del mar mediterráneo. De hecho, el ciclo vital de casi todos los animales que viven en las aguas de Formentera están directamente ligados a la existencia de esta planta.

Para empezar, la enorme cantidad de oxígeno que libera en las aguas donde crece contribuye a que haya más especies de peces e invertebrados allí donde crece la Posidonia, lo que repercute en beneficio de submarinistas deseosos por observar fauna marina y pescadores para quien el mar es su forma de vida.

Esto en definitiva es clave para el desarrollo local, tanto para la economía turística y del ocio como para el sector primario pesquero. Además la Posidonia está estrechamente relacionada con varios aspectos muy significativos de las aguas de Formentera.

La Posidonia ayuda a mantener el agua limpia

La Posidonia es la responsable de que Formentera tenga unas aguas tan claras, limpias y con una visibilidad excepcional. Eso lo consigue de tres formas:

  • Sus raíces y el rizoma -igual que hacen las raíces de los árboles- fijan el fondo marino evitando la erosión del oleaje y los temporales. De este modo la planta contribuye a que, cuando el agua es removida por fuertes corrientes o tormentas, no se levanten sedimentos que quedarían en suspensión en el agua.
  • Las praderas de Posidonia crean barreras y arrecifes naturales que reducen el impacto violento del agua sobre el fondo marino y la costa, y son un freno para las corrientes marinas y las embestidas de los temporales.
  • Mediante el consumo de los nitratos disueltos en el mar contribuye a que las algas no se multipliquen, evitando así el enturbiamiento del agua por el crecimiento algas. De hecho las plantas acuáticas son la competencia más directa de las algas por el uso de los nitratos disueltos en el agua, sólo que las plantas son organismos más complejos y por tanto mucho más eficientes en el uso y consumo de nitratos que las algas.

Las praderas de Posidonia como hábitat de especies marinas

La Posidonia además es la base de la vida para casi todas las pequeñas especies marinas de Formentera. Los animales usan la Posidonia de varios modos:

  • Como Alimento: varias especies de peces herbívoros, gambas, camarones, erizos, estrellas de mar… se alimentan de tallos y restos de Posidonia.
  • Como refugio: las especies más pequeñas de peces e invertebrados se esconden entre los tallos para evitar a los depredadores. Si estamos atentos podremos ver varia fauna oculta entre las hojas, como las sepias. También los pulpos encuentran en los rizomas de la Posidonia que se entierran en el lecho marino miles de huecos donde instalarse, así como varias especies de gambas viven camuflados entre sus hojas. El habitante estrella de las praderas de Posidonia es el caballito de mar.
  • Como lugar de cría: muchas especies de peces usan las densas praderas de Posidonia como lugar donde fijar y esconder los huevos durante la época de desove. Cuando los alevines salen de los huevos se esconden entre la densa Posidonia donde están mucho más protegidos de peligros y corrientes marinas que a mar abierto.
  • Como lugar de caza: así como los peces pequeños usan la Posidonia para esconderse entre sus densos tallos, los depredadores usan la Posidonia como escondite desde donde acechar a esos peces que no son lo suficientemente precavidos.

La Posidonia como hábitat de otros organismos

Durante los meses de verano las hojas de la Posidonia se cubren de otros organismos que crecen durante los meses de mayor intensidad solar. Si te sumerges en las aguas de Formentera a finales de Agosto o Septiembre podrás comprobar que las praderas de Posidonia han perdido su intenso color verde hacia un verde menos vistoso, con tonalidades más cercanas al gris y marrón.

Esto es debido a que las hojas de la planta han sido colonizadas por organismos como hidrozoos, briozoos, algas, etcétera; organismos también relacionados con la buena salud de las costas mediterráneas y clave en el buen funcionamiento del ecosistema marino mediterráneo.

La Posidonia protege las playas de la erosión

Creando arrecifes y praderas a baja profundidad la Posidonia consigue que el agua llegue a la orilla con mucha menos fuerza, sin destruir la playa. Además durante los meses de otoño-invierno, cuando la temperatura del agua empieza a bajar y las horas de sol en el hemisferio norte se reducen, la planta elimina las hojas viejas que serán reemplazadas por otras nuevas durante la siguiente primavera.

Todas las hojas desechadas se acumulan en el lecho marino y las tormentas invernales las arrastran hasta las playas, donde se pueden llegar a acumular en grandes cantidades. Esta acumulación de hojas muertas en la superfície de la playa crea un esponjoso manto a veces de varios centímetros de espesor y protege las playas de los temporales evitando que el mar se lleve arena hacia aguas más profundas. La Posidonia pues, gracias a su cambio de hojas, protege las playas de la erosión.

Galería superior: posidonia oceánica acumulada en playas

 


La Posidonia está en peligro

Posidonia de Formentera

Aún sabiendo lo importante que resulta esta planta para la vida marina y las costas de Formentera y todo el Mediterráneo, la planta más importante de Formentera está en peligro. Sus amenazas más directas son varias.

El cambio climático

Según estudios realizados por el CSIC y varios organismos medioambientales, el aumento de la temperatura del agua provoca la muerte de la planta y detiene su crecimiento, lo que puede ser una amenaza para su conservación.

Sin embargo, un estudio llevado a cabo en 2017 por el Instituto Oceanográfico Español y varios organismos internacionales ha descubierto que el aumento de la temperatura del agua induce a la floración de la planta, lo que podría compensar parte de la muerte de rizomas con la producción de un número mayor de semillas, aunque son necesarios más datos para ver el impacto de este fenómeno y si ambos factores realmente se compensan.

El fondeo de embarcaciones

Pradera de Posidonia de Formentera

Actualmente el fondeo de embarcaciones sobre las praderas de Posidonia es su mayor amenaza. Las anclas de las embarcaciones de recreo, algunas de ellas pesando más de 200 kilos y con varios metros de pesadas cadenas, arrancan grandes cantidades de Posidonia cuando el barco leva anclas del fondo marino.

El ancla de los barcos actúa sobre la pradera como un arado gigante que arranca varios metros de pradera que tardan décadas (o siglos) en recuperarse. Como hemos dicho, la Posidonia tarda de 20 a 50 años en cubrir un metro cuadrado de lecho marino, y cada vez que un barco arrastra su ancla por una pradera de Posidonia se pierde mucho más que un metro cuadrado, del orden de varios para ser exactos.

Además, en un día de viento, si el barco se mueve en círculos por la superficie la cadena del ancla se arrastra trazando esos círculos por el fondo y arrancando todavía más superficie de praderas. Aunque está estrictamente prohibido fondear sobre praderas de Posidonia, -se puede ver fácilmente desde la superficie si el barco se encuentra sobre un arenal o sobre una pradera y decidir si soltar el ancla o no- resulta muy difícil controlar el fondeo de barcos ya que se cuenta con pocos efectivos.

Las medidas que se han llevado a cabo son la instalación de boyas fijas ecológicas para que las embarcaciones puedan fondear sin dañar el fondo y las campañas de concienciación e información. También las multas económicas para los reincidentes, que pueden superar los 600€ por embarcación.

Las especies invasoras

Posidonia de Formentera

Caulerpa Taxifolia es el nombre de una alga tóxica que vive en aguas tropicales de todo el mundo. En España está catalogada como Especie Exótica Invasora desde 2013, dado que constituye una grave amenaza para la vegetación y algas autóctonas, y por tanto también para su fauna asociada.

Llegó al mediterráneo en 1984 cuando el Museo Oceanográfico de Mónaco decidió limpiar en el mar varios acuarios que habían contenido especímenes de Caulerpa Taxifolia y ahí fue donde se inició el desastre.

Las costas de Francia y norte de Italia son las más afectadas, aunque también ha alcanzado Croacia, las Baleares, Alicante y Murcia. En su hábitat natural la Caulerpa Taxifolia no forma grandes colonias, dado que existen animales que se alimentan de ella y son por tanto inmunes a su toxina. Además necesita de condiciones de luz, oxigenación y temperatura muy concretas.

En el mediterráneo no obstante no tiene enemigos naturales y ha evolucionado hacia lo que sería casi una nueva especie de Caulerpa, mucho más tóxica, que soporta temperaturas tan bajas como 10ºC, resiste varios días fuera del agua, ha aumentado su tamaño de forma extraordinaria y puede fijarse a arena, roca, sedimentos y sobre casi cualquier superficie.

La Caulerpa Taxifolia desplaza las praderas de Posidonia, eliminándolas, haciendo desaparecer con ellas toda la vida marina que está asociada a la planta acuática mediterránea por excelencia. Aunque no se ha detectado la presencia de Caulerpa Taxifolia en Formentera sí que hay ya colonias en Mallorca, por lo que su llegada a la menor de las pitiüsas, por ejemplo, fijadas en el ancla de un barco, no sería un fenómeno casual.

La contaminación y los vertidos

La contaminación de las aguas afecta negativamente a la Posidonia, que necesita de aguas limpias y claras para desarrollarse. De hecho, la presencia de Posidonia indica que el ecosistema marino se encuentra perfectamente sano y en equilibrio. La contaminación y los vertidos ilegales, además de afectar gravemente a la vida marina, enturbian el agua lo que dificulta la fotosíntesis de la planta y por tanto, provoca su lenta muerte y desaparición.


Protege a la Posidonia: tú también puedes colaborar

Planta de Posidonia de Formentera

Si quieres que esta planta marina siga ayudando a que Formentera tenga las playas con las aguas más claras y espectaculares del Mediterráneo puedes colaborar de varios modos.

Haz correr la voz

Informa a tus amigos, conocidos y familiares sobre la importancia de la Posidonia para Formentera y para todas las zonas costeras poco profundas de todo el mar mediterráneo. Explica a tus amigos que la acumulación de Posidonia en las playas no es una molestia sino un ciclo que la naturaleza y los mares llevan repitiendo desde hace cientos de miles de años.

Fondea tu barco con responsabilidad

Si vas a disfrutar de un día en velero por Formentera o por cualquier otro lugar del mediterráneo infórmate sobre los lugares donde existen praderas de posidonia antes de soltar el ancla, o simplemente lánzate al agua con unas gafas para poder observar el fondo y así guiar al capitán a la hora de soltar el ancla. De esta forma te asegurarás de que el ancla cae sobre roca o arena y no sobre una pradera, lo que destruiría varios metros cuadrados de planta y rizomas que tardarán cientos de años en recuperarse.

Apadrina hectáreas de Posidonia

Mediante el proyecto Save Posidonia Project lanzado por el Consell Insular de Formentera puedes “apadrinar” Posidonia al precio irrisorio de 1€ el metro cuadrado. Este precio es mucho más barato que lo que cuesta un terreno en Formentera, pero su valor para el mar y la fauna marina es con toda seguridad mucho mayor.

Parte del fondo marino de Formentera es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1999 y es nuestra obligación como visitantes, consumidores de productos del mar y como turistas responsables conservarlo.

Todo lo que recauda la plataforma Save Posidonia Project se destina a la conservación de estas praderas submarinas centenarias, mediante acciones de sensibilización, acción directa y proyectos de conservación de este frágil ecosistema marino.